Análisis del film: La hora de los hornos

LA HORA DE LOS HORNOS (1968)

“¿cómo expresarles lo que fue la violencia gorila con el bombardeo a la población civil en 1955 y los miles de confinados en la Patagonia; con los fusilamientos de 1956 y las torturas del Plan Conintes; con la movilización militar de los trabajadores en huelga, más los miles de proscritos y presos políticos que durante esos años fueron una triste costumbre?”
Pino Solanas.

La década del 60 se caracteriza por la violencia, la represión, la guerrilla, y la ruptura de sueños y utopías acompañadas con miedos. Esto casi todo argentino lo ha escuchado. Principalmente los adolescentes que poco saben de historia ya que la mismo todavía no ha sido escrita en los manuales “objetivamente” por ser tan actual.
“La Hora de los Hornos” es un documento que muestra una forma de ver lo sucedido, de reflejar que pasó en aquel entonces y además entender porqué se llego a ese punto. Se puede decir que es un documental informativo y al mismo tiempo ideológico ya que con la información dan una postura que, por más correcta que sea, no es científica.
El realizador no tenían más de treinta años. Su fin principal era expresar “violencia institucionalizada y el desánimo imperante luego de más de una década de dictaduras o de gobiernos surgidos sobre la proscripción de las mayorías nacionales” (Pino Solanas en su carta a los espectadores en ocasión al reestreno en mayo de 1989).

Fue su primer largo metraje, en aquel entonces sucedía la dictadura del General Onganía. Es así como Solanas con su productora de cine publicitario tuvo que hacer un trabajo prolijo para después lanzarlo sorprendiendo al régimen, proyectándolo de manera clandestina.
El film narra la historia prohibida y silenciada que estaba sufriendo América con neocolonialismo. Denuncia a los culpables y desperta en los espectadores un sentimiento de lucha, justicia.
Su fin fue liberarse de las concepciones dependientes, políticas y cinematográficas, y “concebir y realizar un film que fuera en sí mismo un acto de resistencia contra la dictadura y un instrumento para la movilización, el debate y la discusión política” (Pino Solanas)
Lo difícil es liberarse de concepciones políticas cuando uno trabaja sobre las mismas y de algún modo las juzga por más malas que sean. La misma dificultad sucede con la no dependencia de las concepciones cinematográficas, ya que el realizador necesita de ellas para crear un quiebre. Pino Solanas utiliza el lenguaje cinematográfico de manera excelente. Hoy en día el film se puede entender como un trabajo muy actual.
A partir del lenguaje impuesto en el espectador buscó la manera de desarrollar un quiebre en el que pueda acompañar y expresar la realidad que quería reflejar. Se puede decir que su trabajo en el cine publicitario, que hacía al mismo tiempo, le entregó las herramientas para entender el lenguaje y los espectadores para, transgrediendo, seguir comunicando.
Al comienzo del film, trabaja con imágenes contrastadas, en su mayoría low key, casi todas negras con los personajes en un blanco extremadamente contrastado. Un recurso que rompe con la imagen cálida y de fácil lectura del cine comercial. Se ve como la opresión golpea a personas. Se ven imágenes sólo por unos segundos, con negros un tanto largos entre cada toma.
Se escuchan sonidos insoportables, penetrantes. Golpes que salen del silencio, aturdiendo mucho más por contraste. Tal cual una pesadilla.
Lo mismo se puede interpretar como una mirada subjetiva del golpeado, que cierra los ojos y los abre cada tanto y ve una situación de la que no tiene salida. Éste recurso es molesto, intencional, desea agredir al espectador que está acostumbrado a un cine de montaje transparente y rompe con esa norma.
Otro ejemplo de la subjetividad de la puesta en escena es cuando, en la misma secuencia, vemos imágenes de personas siendo golpeadas. En éstas la cámara es en mano, con movimiento exagerado, molesta. Es interesante, además, la banda sonora en la que se escucha el himno nacional, remarcando la clase de patria que es y lo irónica que se escucha. Una patria desvastada, aplastada con un himno glorioso.
El recurso del contraste imagen/ banda sonora es utilizada reiteradas veces. En otras ocaciones muestra nuevamente imágenes de la opresión con gente golpeada que luego es arrastrada a distintos coches con una banda sonora en la que se escucha a gente de clase alta hablando de lo que “deberían hacer con ellos/los pobres/los revolucionarios” de manera despreciativa y con una forma de hablar particular y exagerada que los caracteriza.
En la anteúltima secuencia del film vemos, exageradamente, este tipo de trabajo en el que muestra distintas imágenes de Hollywood y Francia con distintas modelos y lujos. Hay un montaje rápido como si fuese un zapping acompañado con un zoom brusco, que marea al espectador, sin saber con qué imagen quedarse. Todas estas imágenes están soportadas por sonidos de risas un tanto maléficas y algunos balazos resignificando el contenido de la imagen.

Otros de los recursos que utiliza rompiendo intencionalmente con el MRI (modelo representativo institucional del cine clásico), para expresar y movilizar al espectador, es la utilización exagerada de zoom. Lo utiliza como un resaltador. Cuando muestra una imagen, en especial en un plano general, el zoom vertiginosamente se dirige a la parte central de la imagen.
No sólo el zoom es extenso y fuerte, sino que también las imágenes y aquella realidad transcurrida también lo son.
Todo el trabajo del film con respecto a la imágenes es muy desarrollado para aquel entonces. Hoy, en la llamada MTV generation, no arremete tanto a la mirada del espectador como en aquel entonces en que el zoom casi ni se utilizaba.
Las imágenes invaden la pantalla no sólo por el zoom sino también por la utilización exagerada del lente gran angular. Abunda la profundidad de campo que entrega mucha definición a las imágenes, resultando un mensaje caótico lleno de centros de atención. En algunos casos juega con el foco y fuera de foco para enmarcar y/o mostrar los distintos puntos. Tanto el zoom como el trabajo de foco son abruptos.

Solanas es consciente que un espectador cada vez que se acerca a una sala de cine espera ver una ficción que muestre una realidad un tanto romántica, en la que no necesita pensar sino todo lo contrario. Es por eso que él busca impresionar con las imágenes y el trabajo de las mismas junto con el film, para que el espectador reaccione, se impresione, llegando a un punto tal que se sienta mal frente a una realidad que él también vive y deja de ser ficción.
Abundan los primero planos contrastados con planos generales, yendo de una minoridad, casos particulares de personas a lo que es el país (millones de personas), algo que parece una cosa pero en realidad es otra.

En los primeros planos encontramos gente de pocos recursos, pobres, mirando a cámara, procurando una intimidad con el espectador, ya que la mirada a los ojos es una de las acciones más fuertes en la comunicación interpersonal. Busca su sinceridad. Son imágenes fuertes, en las que generalmente se encuentra la cámara alta contrapicada, mostrando así además a las personas como seres humillados, enjaulados, observados como simples animales.
Con respectos de los planos generales, la mayoría son de personas en su actividad (tal cual el neo realismo italiano), otras de paisajes y de plano aéreos. Estas últimas parecen entregarle al relato un carácter más objetivo, ya que al mismo tiempo en off se escucha la voz de un locutor recitando estadísticas que al fin de cuentas son completamente desequilibradas para un país. Entonces, nuevamente, vemos otro aspecto de desigualdad e inestabilidad en el documental.
Un ejemplo en el que se ve como Solanas trabaja el concepto de la búsqueda de libertad luchando en equipo, es el trabajo de planos, de primeros planos a generales y la utilización de trozos de films de otros directores que también procuraron reflejar lo mismo y desearon luchar por el mismo fin.

No sólo entrega un mensaje en lo audiovisual sino que también, en su manera, de proyección clandestina, también significa algo. En vez de luchar contra la censura yendo como un bloque de frente, él mismo decidió mostrarla de manera clandestina para que la misma no sea comercial, que ésta no aparezca en los grandes cines. Todo lo contrario, llega a los lugares clandestinos, a los más excluidos, no por cuestiones propias, sino por los que mandaban en aquel entonces.
Solanas estaba viviendo en la ilegalidad absoluta, pero el país, en todo sentido, estaba viviendo esa realidad. Había una censura implantada. Solanas también censuraba su film para los que asistían a las grandes salas.

“La oligarquía porteña había usado sistemáticamente la violencia para imponer su proyecto desde los tres grandes genocidios -la guerra contra el gaucho, la guerra contra el Paraguay y la guerra contra el indio” (Pino Solanas), de la misma manera violenta, muestra las imágenes.
La instancia de dirección es evidente, Solanas quiere denunciar, muestra, viaja, señala, indica. Al igual que la cámara, que en casi ninguna toma permanece quieta y, además, como se dijo, utiliza el zoom y foco para marcar un acontecimiento. Es una cámara que se mueve bruscamente en cada toma.
Muchos de los recursos nombrados anteriormente son los que en la actualidad son utilizados principalmente por la publicidad. Se puede llegar a decir que Solanas utilizó estos recursos de manera propagandística (propaga una idea). Hoy en día esos recursos son utilizados para publicidades que llevan al consumo y video clips (montaje vertiginoso). Como por ejemplo la utilización de la palabra escrita en pantalla que varia constantemente de movimiento, de pasar a ser casi increíble a invadir por entero la pantalla. No solo que remarca una palabra/ idea, sino que también se imprime como un sello.
Es interesante como también utiliza recursos de la Vanguardia Soviética, como por ejemplo con el montaje intelectual e ideológico. En más de un caso pone dos imágenes seguidas. Una de una realidad devastada seguida por una realidad de excesos económicos y lujos. La contraposición de ambas llevan a un cuestionamiento: ¿por qué hay tanta diferencia entre las dos realidades? Y esta pregunta lleva al mensaje del documental, mensaje entregado de manera propagandística: la injusticia económica por parte de los que la manejan a su beneficio. Este recurso da a contar más que todas las palabras en el documental y entrega al film una ventaja, puede ser entendido utilizando solamente lo visual.
El film se expresa con significados implícitos, con imágenes fuertes, sonidos aturdidores y con una gran cuota de simbología. Un ejemplo es como termina la primer parte del film, un plano del Che ya fallecido, símbolo de lucha por la libertad.

Noviembre, 2007
Rocio Valenzuela

Ficha Técnica:

La hora de los hornos (1968)

Fecha de Estreno: 1 de noviembre de 1973

Dirección: Fernando Solanas

Guión: Fernando Solanas y Octavio Getino

Este film está dividido en tres partes: “Neocolonialismo y violencia”; “Acto para la liberación”, dividido a su vez en dos grandes momentos “Crónica del peronismo (1945-1955)” y “Crónica de la resistencia (1955-1966)”; “Violencia y liberación” Intérpretes:Edgardo Suárez …Narrador María de la Paz …Narradora Fernando Solanas …Narrador

Equipo Técnico:

Fotografía:Juan Carlos Desanzo

Cámara:Fernando Solanas

Música:Roberto Lar y Fernando Solanas

Montaje:Antonio Ripoll, Fernando Solanas y Juan Carlos Macías

Sonido:Octavio Getino y Aníbal Libenson

Asistente de Dirección:Gerardo Vallejo

Dirección de producción:Edgardo Pallero

Postproducción:Fernando Solanas

Sinopsis: un documental que marcó la década de los 60 ya que mostró la realidad que ninguno anteriormente se había animado a verla.